¿Por que no conmigo?

El verano se acaba, es cierto. La parte triste es que con él también se acaban nuestras vacaciones. La parte buena es que también se acaban las vacaciones de los demás. Porque sí, en verano también se sufren las fotos de los compañeros de trabajo a los que cubres turno en agosto (las de esos amigos que están haciendo el viaje que tú querías haber hecho pero no te llegó el presupuesto). Pero, sobre todo, en verano se sufren las fotos empalagosas de tu ex.

Talcomoeramos

Robert Redford y Barbra Sreisand se convirtieron en la eterna pareja imposible en sus personajes de Hubbell y Katie de ‘Tal como éramos’

Es el mal de las redes sociales, esas que nos hacen estar enganchados al móvil incluso en la playa. Esas que no solo no nos dejan desconectar, sino que tampoco nos dejan pasar página, o al menos, nos lo ponen bastante difícil. Facebook, Instagram y Twitter todo lo saben y todo lo chivan. Incluso que esa persona que te dejó porque no estaba preparada para una relación estable, tenía que centrarse en sus estudios o trabajo, o simplemente no estaba en su mejor momento y necesitaba estar sola, esa misma resulta que se ha echado pareja antes que tú.

Suele pasar.

Así, mientras tú buscas con quién organizar tus vacaciones, tienes que tragarte besos, selfies y manos agarradas en un bonito atardecer. Nombres escritos en la arena. Mojitos y arremucos nocturnos. Todo eso que quizás una vez hicisteis juntos, o incluso, todo eso que nunca llegasteis a hacer. Porque detrás de esas fotografías se esconde una duda, una cuestión existencial de esas para las que sabes que nunca tendrás una verdadera respuesta, una espina clavada. La pregunta de entre las preguntas. ¿Por qué no conmigo?


Porque si, en realidad, te magullas a ti mismo investigando todo sobre esa nueva relación -en lo que mis amigas y yo denominamos el ‘rastreator’- no es porque seas masoca, que también, sino que buscas algún detalle, alguna pista, sobre qué le da esa persona que tú no le diste, qué es ahora diferente, qué pudo salir mal. Aunque sea solamente por orgullo, por una cuestión personal.

No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que es una pérdida de tiempo, de que darle vueltas al pasado no arregla nada, y de que no son sino ganas de complicarse la vida. Complicársela por alguien que al final no quiso ‘complicarse’ la vida contigo. Porque esa es la cuestión. Puede que lo vuestro fuera demasiado complejo, o demasiado simple. Puede que fuerais demasiado diferentes o demasiado iguales. Que de verdad no fuera el momento, que os pudiera la distancia, el estrés de otras responsabilidades inevitables. O puede, simplemente, que tú fueras el único involucrado en esa historia, el único que realmente pensó que ahí había algo, el único al que le merecía la pena complicarse en realidad.

Lovelyhubbell

La mítica escena en la que Barbra Streisand dice ese inolvidable : ‘Your girl is lovely, Hubbell’.

Angustiarse por preguntas de las que tal vez sea mejor no tener la respuesta es anclarse en el pasado, dejar de caminar. Simplemente contigo no pasó, y hasta que no dejes de pensar en ello, no podrá pasar con nadie más.

Porque al final, como en todo, el tiempo curará las heridas, y un día las preguntas dejarán de atormentarte. Puede que simplemente deje de importarte, o puede que hayas encontrado las respuestas en alguien con quien esa historia sí estaba por pasar.

Entonces llegará otro verano, y las fotografías, irremediablemente, volverán a aparecer. Pero ya no esconderán angustias, ni dudas, sino que te hablarán únicamente del pasado, de una persona que puede que ya ni conozcas en realidad, y así, la belleza solo subsistirá en el recuerdo de lo que pudo ser pero ya nunca será.

‘Esplendor en la hierba’.

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